1 pollo troceado
1 cebolla
1 diente de ajo
1/2 dl de aceite de oliva
1 cucharadita de jengibre en polvo
1/2 l de agua
Unas hebras de azafrán
1/2 vaso de miel
1 cucharadita de canela en polvo
1 kg de higos frescos
1/2 vaso de nata
Sal
Calentar el aceite de oliva en una cazuela grande de fondo grueso. Incorporar el pollo y dorarlo por todos los lados.
Pelar y picar finamente la cebolla y el diente de ajo. Agregarlos a la cazuela y rehogar durante unos minutos, hasta que se ablanden. Añadir el agua, el jengibre, las hebras de azafrán y una pizca de sal. Tapar la cazuela y dejar cocer a fuego lento durante 50 minutos. Incorporar la miel y la canela, remover y continuar la cocción durante 10 minutos más con la cazuela tapada.
Añadir los higos y cocer con la cazuela destapada durante 15 minutos aproximadamente, hasta que los higos estén tiernos pero enteros. En el último momento, añadir la nata y remover. Disponer las piezas de pollo junto con los higos en una fuente, cubrir con la salsa y servir inmediatamente.