1 kilo y cuarto de cazón
500 gr de almejas
3 cebolletas
Aceite de oliva
Azafrán
Pimentón agridulce
Hierbas (albahaca, eneldo, perejil y estragón)
Sal
Pimienta
En una sartén con un poquito de aceite abrimos las almejas y una vez
abiertas las reservamos escurridas. También reservaremos el líquido
resultante.
Cortamos las cebolletas en tirar finitas, cuanto más mejor, y las sofreímos
a fuego lento hasta que estén transparentes, preferiblemente en cazuela de
barro. Añadimos entonces el cazón cortado en cuadraditos y lo salteamos a
fuego fuerte hasta que tome un color blanco consistente.
Añadimos las almejas. Damos unas vueltas y prácticamente podremos hacer el
plato el fuego muy bajo para que el
pescado no se deshaga.
En un mortero preparamos un machado con las hierbas, la pimienta, la sal y las hebras de
azafrán (que previamente habremos calentado un poco). Incorporamos este
machado al guiso y limpiamos el mortero con un poquito del líquido de abrir
las almejas. También lo echamos en la cazuela. En seguida el pescado tomará
el bonito color del azafrán.
Fuera del fuego añadimos una pizca de pimentón y movemos la cazuela para que
se distribuya por la salsa y ligue con el color del azafrán